Es muy común pensar que el emprendimiento es una habilidad innata, pero lo cierto es que esta cualidad se educa y se trabaja. Por ello, es muy importante educarla cuanto antes.

Estos son algunos sencillos consejos para padres que te ayudarán a potenciar el emprendimiento de tu hijo desde casa:

  • Poder de decisión

Es importante que dejemos que los más pequeños tomen sus propias decisiones. Para ello, es necesario que les ofrezcamos diferentes opciones, que ambas sean correctas, pero que sean ellos quienes decidan que opción escoger según sus preferencias.

  • Aprender el valor de las cosas

No debemos olvidarnos de enseñar a los niños a valorar las cosas de las que disfruta, sin cometer el error de centrarnos solo en objetos materiales. No hay que olvidarse del valor de la satisfacción, la autorrealización o del propio orgullo.

  • Apoyar sus gustos y pasiones

Uno de los errores más graves es el de intentar que los niños escojan actividades o tomen ciertas decisiones que van a satisfacer más a los padres que a ellos mismos. Es vital apoyar las decisiones de tus hijos para que vayan afianzando su personalidad, un valor que les diferenciará del resto.

Nadie hace las cosas con más pasión que los niños, por ello lejos de desanimarlos, hay que intentar compartir sus ilusiones y apoyarles en cada paso.

  • Poder de superación

Es importante que los niños se sientan motivados y se establezcan ciertos objetivos a corto, largo y medio plazo. Para entrenar esta cualidad se puede comenzar con objetivos cotidianos y sencillos, como mantener su cuarto ordenado o terminar las tareas en tiempo record, etc. Son formulas sencillas que les enseñan a superarse a sí mismos y que les llevará a desarrollar sus pasiones y habilidades. Comenzado desde las tareas más sencillas hasta tareas de largo plazo que requieren de mayor esfuerzo.

  • Los errores son parte del aprendizaje

La cualidad más importante de un emprendedor es la de no tener miedo al fracaso. Por ello, debemos de inculcar a los más pequeños que no hay que tener miedo a equivocarse, que de los errores se aprende. Se trata de motivarlos intentando sacar algo positivo de cada error, para que esto no les detenga  y vuelvan a intentarlo sin miedo.