En educación infantil es habitual el uso de canciones, adivinanzas, cuentos e incluso poesías como hilos conductores del aprendizaje. Pero una vez que damos el salto a la siguiente etapa educativa, nos ceñimos a un currículum en el que parece que estos valiosos recursos no tienen cabida. Pasamos, pues, a centrarnos en otros enfoques con los que abordar las áreas comunicativas del alumnado, abandonando un recurso tan valioso como la poesía. Porque el uso de los poemas en la escuela aporta una serie de posibilidades didácticas que deberíamos de tener en cuenta en educación primaria, así como en el resto de cursos educativos.

[mls_mark]Cinco motivos para incluir la poesía en el aula[/mls_mark]

  1. Permite a los jóvenes ampliar y enriquecer su vocabulario. Equívocamente tendemos a descartar la poesía al pensar que debemos emplear un léxico sencillo con los niños y niñas, cuando la realidad es que, con la estimulación adecuada, ésta permite contribuir a la mejora de su proceso comunicativo.
  2. Profundiza en un género literario al que no están habituados. El género narrativo sigue predominando en el temario literario de educación primaria y, aunque el género dramático está ganando protagonismo en las aulas, el género lírico permanece en las sombras.
  3. Incide en los sentimientos y emociones. A estas edades es habitual ver a los más pequeños cohibidos a la hora de expresar cómo se sienten, por lo que en la poesía pueden encontrar la herramienta que les ayude a expresarse sin sentir vergüenza a la hora de manifestar sus sentimientos.
  4. Estimula la creatividad. Promoviendo que realicen pequeñas composiciones poéticas, estamos alentándoles a dejar volar su imaginación o a exteriorizar sus pensamientos de forma distinta a la que están acostumbrados.
  5. Proporciona una  aproximación a otras culturas y épocas. La evolución de la poesía a lo largo de la historia es considerable. Mediante la comparación de poemas escritos en diferentes períodos históricos los niños y niñas pueden observar cómo ha cambiado la sensibilidad de las personas, así como su forma de expresarse.

En resumen, la poesía es un instrumento de comprensión y creación con el que potenciar la lectura y la escritura. Un recurso que, a su vez, posibilita tratar otros temas tan esenciales como son la sensibilidad, la creatividad o la musicalidad. En nuestra mano está introducirlo en la escuela y potenciar su uso, pues se convertirá en una mina de oro comunicativa.

Fotografía de Jamenson Fink bajo licencia CC BY 2.0