El fracaso escolar es ese tema peliagudo en el mundo de la educación que luchamos por combatir y cuyo alarmante incremento de cifras debería suponer un punto de inflexión. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones nos encontramos con que tendemos a continuar empleando las mismas técnicas que hasta ahora, en vez de apostar por enfoques más innovadores. Porque no podemos olvidar que, en general, son las malas experiencias del alumnado durante su escolarización las que llevan a un desafortunado desenlace educativo.

Esto se debe a que, al ceñirse el papel del estudiante al de un mero receptor de conocimientos en el aula, pasando una hora escuchando a un profesor o profesora recitando la lección lo único que logramos es provocar animadversión del alumnado hacia la materia. Así pues, ¿por qué no introducir métodos más interactivos?

[mls_mark]Escuchar y ser escuchado[/mls_mark]

Si apostamos por un enfoque basado en la participación conjunta, en el que el alumnado pueda intervenir en el aula, podremos conseguir que se sienta una parte imprescindible de la clase. Llevar a cabo diálogos constructivos, en los que todas las personas puedan contribuir, refuerza la compresión y el interés de los niños y niñas. Resolver conflictos conjuntamente, conocer las diversas opiniones y escuchar sin prejuicios previos, podrá no solo ayudarles a conocer mejor los conocimientos que se les quieren trasladar, sino también a formarles como personas activas de la sociedad de la que forman parte. Por tanto, se trata de promover aprendizajes que favorezcan la construcción de los niños y niñas, centradas en la participación bidireccional entre el alumnado y el profesorado.

Existen multitud de propuestas no convencionales a tener en cuenta y que nos permitirán un aprendizaje más interactivo, tales como el uso de las nuevas tecnologías o las salidas de campo. Con esto queremos resaltar que, cuanto mayor sea la variedad de enfoques y estrategias a utilizar, mayor será la posibilidad de que los niños y niñas disfruten de la experiencia educativa y saquen provecho de ella.

[mls_mark]Educar es mucho más que memorizar[/mls_mark]

Es hora de arriesgarnos a probar nuevos enfoques con los que promover una educación que permita desarrollar la máxima capacidad del alumnado, con la que los niños y niñas disfruten y aprendan de forma enriquecedora. El aprendizaje es un viaje, una aventura a la que debemos invitar a los más pequeños a embarcarse, y la misión de los docentes es guiarles y animarles en el amplio y maravilloso camino educativo que les queda por recorrer.

Fotografía de Gavin Stewart bajo licencia CC BY 2.0